2 de octubre de 2026

Costos de construcción ponen en riesgo la vivienda económica en Nuevo León

El encarecimiento del suelo, la infraestructura y los materiales de construcción está complicando el desarrollo de vivienda económica en la Zona Metropolitana de Monterrey. Representantes del sector advierten que los costos actuales dificultan que los proyectos destinados a familias de menores ingresos resulten financieramente viables.

Carlos Ramírez Capó, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), señaló que uno de los principales retos se encuentra en las viviendas contempladas dentro del programa federal Viviendas para el Bienestar. En Monterrey, estas unidades tienen establecido un precio máximo de venta de 862 mil pesos, monto que, de acuerdo con los desarrolladores, deja un margen limitado frente a los gastos que implica construirlas.

El dirigente explicó que el precio inicialmente considerado era de alrededor de 627 mil pesos, lo que habría obligado a las empresas constructoras a absorber buena parte de los sobrecostos. Posteriormente, el monto fue actualizado hasta los 862 mil pesos por vivienda.

Como referencia, fuentes cercanas al Infonavit estimaron que durante 2025 el costo mínimo de producir una vivienda en la zona metropolitana se encontraba entre 900 mil y 1.2 millones de pesos, dependiendo de su ubicación.

Ante este panorama, la Canadevi considera necesario implementar incentivos que permitan reducir los gastos asociados a estos desarrollos. Entre las alternativas planteadas se encuentran facilidades municipales para incrementar densidades, disminuir o exentar determinados pagos y agilizar licencias y permisos. También se plantea que el Infonavit disponga de esquemas financieros y operativos adecuados a las condiciones de cada región.

La situación resulta especialmente relevante debido a la caída registrada en la construcción de vivienda económica en Nuevo León. De acuerdo con cifras del Registro Único de Vivienda citadas en la nota, entre enero y agosto de 2016 se produjeron 22,964 unidades, mientras que durante el mismo periodo de 2019 fueron 19,036. Para 2026, la cifra se redujo a apenas 1,336 viviendas, lo que representa una disminución cercana al 94% en una década.

Otro de los obstáculos mencionados es la disponibilidad de permisos municipales para proyectos de vivienda vertical o dúplex. Según el sector desarrollador, algunos municipios muestran reservas para autorizarlos ante la preocupación de que una mayor densidad pueda presionar los servicios públicos.

La Canadevi y el Instituto de la Vivienda de Nuevo León también han planteado la necesidad de contar con una Ley de Coordinación Metropolitana que permita ordenar el crecimiento urbano y mejorar la coordinación entre autoridades.

Por su parte, el Infonavit informó que alrededor del 37% de las 67 mil viviendas previstas para Nuevo León ya cuentan con presupuesto y desarrolladores asignados, aunque el avance de los proyectos varía entre los distintos municipios.

Brasil, una referencia para impulsar vivienda accesible

La nota también señala el caso de Brasil como una posible referencia. El programa “Minha Casa, Minha Vida” ha utilizado incentivos fiscales, facilidades para obtener licencias y disponibilidad de suelo conectado con infraestructura urbana para estimular la construcción de vivienda asequible.

Según la información citada, entre 2009 y 2020 se entregaron aproximadamente 7.7 millones de viviendas bajo este esquema. El programa fue retomado por las autoridades brasileñas en 2023 y, hasta la fecha indicada en la publicación, se reportaban alrededor de 1.3 millones de viviendas contratadas.

El sector inmobiliario de Nuevo León sostiene que una combinación de incentivos, infraestructura, financiamiento y coordinación entre los diferentes niveles de gobierno podría contribuir a recuperar la construcción de vivienda económica en la entidad.