Nuevo León reforzará inspecciones ganaderas para frenar el avance del gusano barrenador
Ante el aumento de casos de gusano barrenador en distintas regiones del país, el Gobierno de Nuevo León anunció el fortalecimiento de las medidas de vigilancia e inspección al ganado que ingresa desde otras entidades, con el objetivo de proteger la actividad pecuaria y evitar la propagación de esta plaga.
La Secretaría de Desarrollo Regional y Agropecuario (Sedra) informó que, en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), se pondrán en marcha revisiones físicas a los cargamentos de ganado, una acción que anteriormente se limitaba principalmente a la verificación documental.
Como parte de la estrategia, será reactivado el Punto de Verificación e Inspección Zoosanitaria (PVI) de Linares, considerado un punto clave para supervisar el ingreso de animales provenientes de otros estados, especialmente de Tamaulipas, de donde proviene una parte importante del ganado destinado a la engorda en Nuevo León.
Las autoridades señalaron que esta medida permitirá detectar oportunamente posibles riesgos sanitarios y fortalecer la protección de la producción ganadera estatal.
Además, se implementarán patrullajes permanentes en carreteras mediante rutas de inspección zoosanitaria itinerantes, las cuales tendrán la facultad de revisar el traslado de animales en distintos puntos estratégicos.
Senasica también autorizó la realización de inspecciones en 53 sitios considerados de riesgo, entre ellos corrales de engorda, centros de acopio, rastros, subastas ganaderas, ferias y mercados de comercialización.
De acuerdo con datos oficiales, Nuevo León mantiene alrededor de 100 casos activos de gusano barrenador en bovinos, mientras que el acumulado anual se aproxima a los 300 registros.
Las autoridades estatales reiteraron que el objetivo principal es contener la propagación de la plaga, preservar la salud animal y proteger la actividad ganadera, una de las más importantes para la economía regional.
